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 Opinión de Lectores: Colombia:
con la Misma Ropa Anda Por: José
Ma. Rodríguez G.
| Wshington
(EEUU), Junio de 2005 Observé que el Summit de Brasilia no tuvo
ningún impacto en Colombia. A mí la política no me importa.
Yo comparto la filosofía corporativa gringa: Donde se pueda hacer
negocios se pueden hacer ganancias (Coca-Cola, IBM, etc.). Pero, me doy
cuenta de que la política, al igual que aquí, es una buena herramienta
para lograr avances económicos. Y me sorprendió la agresividad financiera
de Brasil, Argentina e incluso Venezuela, quienes usan su política para
avanzar la economía de sus pueblos. Algo que nunca he oído en Colombia,
desde los tiempos de Bolívar. Mientras la política colombiana
se debate entre el uribismo y no-uribismo y mientras que el "aplastamiento"
de las FARC sigue ahondando la violencia endémica e histórica de
Colombia, sin-salida para las nuevas generaciones colombianas, otros
países latinoamericanos abren ingeniosamente una puerta económica
a los ricos mercados de los países árabes. Algo así como
el "Ábrete Sésamo!!" de Aladino. Potencias latinoamericanas
como Brasil y Argentina, y la emergente Venezuela, podrán lograr en el
futuro menor dependencia económica y política de Los EE.UU. y moverse
hacia prósperas condiciones de independencia. Brasil y Argentina tienen
energía atómica en desarrollo. (¿Hay energía atómica
en Colombia?) Los tres, o tienen experiencia enfrentando a potencias del primer
mundo como la Británica (Argentina) o fabrican aviones y armas (Brasil)
o están preparándose militarmente (Venezuela). Después
de la guerra de Irak el mundo comenzó a moverse en un eje fuera de los
EE.UU. Un nuevo orden mundial donde la China emerge como una potencia mundial
y otros países comienzan a mirar la combinación económico-política
nacional e internacional que la China ha usado. (Nuestro presidente saboreó
eso un poquito, pero anda más ocupado con los miles de millones de dólares
contra las FARC y su re-elección que parece que no se ha percatado de las
nuevas direcciones del mundo). Colombia está destinada, otra vez, a quedarse
atrás en la historia. La mentalidad ultra-conservadora del para-militarismo,
popular en Colombia, es ciega y enceguece las realidades colombianas. Por
ahora, nos tenemos que contentar con los triunfos y la presencia internacional
del Once Caldas. Si uno no mira la otra cara de la moneda, uno realmente
no sabe si esta usando dinero falso. El triunfo de Uribe será
como el de Blair or Busch, el enlodamiento de cualquier acción que hicieran
con buena intención pero desconociendo que triunfos a corto plazo no son
los que pasan a la historia. El largo plazo es el que perdura. La historia es
muy rigurosa. Dos naciones lograron controlar la violencia con líderes
gigantescos como Ghandi en la India y Martin L. King Jr. en los EE.UU. (Colombia
no está preocupada en preparar este tipo de líderes). Atacar las
FARC solo las valida históricamente. La guerra no es una alternativa
de paz, cuando la infraestructura, la educación, el nivel per-cápita
(Colombia 2.2 uno de los más bajos, Chile 6.0) y la población desplazada,
desempleada, no educada continúa creciendo. Necesitaría
ir al manicomio si defendiera de plano a las FARC, pero mis compatriotas empapados
en ideología. de uno u otro lado, tendrán dificultad en entender
mi posición práctica, colombiana y positiva. Para un político
que sólo le interesa el poder la guerra tiene todo el sentido del mundo.
Para inversionistas, o personas con visión económica e histórica,
lo que hace la ideología ultra-conservadora colombiana es lo más
contraproducente e ingenuo: más dependencia de los EE.UU., más acumulación
de problemas económicos y sociales, y más hundimiento en el sub-desarrollo.
No hay nadie en Colombia capaz de pararse encima del uribismo y no-uribismo.
Los pocos líderes que podrían hacerlo se hallan diseminados en grupos
como el PDI y no se ve entre ellos ninguno con el carisma y la inteligencia necesaria
para levantar un movimiento colombiano por el desarrollo económico-social
con una visión política internacional, que forme una generación
de colombianos confiados en sus capacidades y preparándose para las tareas
y acciones a largo plazo. Colombianos enfocados en crear oportunidades de beneficios
económicos y políticos internacionales, del tipo Sur-Sur y no de
las desgastadoras disputas internas de las que ya deberian estar cansados. Japon,
la China, y también la India, se han preparado durante varias generaciones
para ubicarse en el plano económico-político que hoy poseen. ¿Qué
generaciones está preparando Colombia? ¿Está Colombia
solo preocupada de re-elegir o no re-elegir a Uribe? O ¿esta soñando
que cuando derrote a las FARC Colombia emergerá como la tercera potencia
mundial? Brasil, Argentina y Venezuela se están preparando para
un nuevo orden del mundo en el que ellos ya probaron su poder y estan seguros
de él. La distinción de lo militar y lo político
y su implementación en lo económico fue algo muy importante aprendido
por los vietnamitas -el vestirse de comunista asusta a los gringos incluso en
halloween-. En la política de hoy se está explorando la carta científico-atómica
(Corea del Norte e Irán) y el fundamentalismo religioso (Irán otra
vez, y el planteamiento Jihadista de Al-Qaida). A los colombianos
les gustaba el toreo, la Feria de Manizales, la plaza de Santamaría. Hoy
varios países lo practican en la arena política, científica
y militar. La física nuclear, la ideología religiosa y las potentes
bombas improvisadas comenzaron a poner en problemas económicos, diplomáticos
y militares al país más poderoso que domina el planeta tierra (también
parte de la luna y marte). Lo predecible del toreo es que la mayoría
de veces todos sabemos quien mata al toro. La diferencia entre el toro y los EE.
UU. es que, como lo diría el presidente Bush, EE. UU. es invencible. Pero
la parte más importante del toreo es debilitar al toro. Los
lideres que conocen lo que está pasando a su alrededor y que tienen visión
histórica saben que un nuevo orden significa nuevas oportunidades y nuevas
exigencias de hacer negocios y que adaptarse y superarse es prioritario. Esos
lideres de Suramérica y Arabia saben que necesitan impulsar su propia versión
de "globalización" si ellos quieren que la globalización
este en su beneficio y no en su contra. Donde
está Colombia en todo esto? Nuestros lideres están hasta el cogote
con Uribe y las FARC. Así es como le explicarán a las nuevas
generaciones de Colombianos por que a Colombia la dejó el tren. Como dicen,
cuando aparecieron las excusas, todos quedamos bien, o como diría
mi abuelita al mal escritor hasta las barbas le estorban. Y es que esas barbas
de las FARC y Uribe si que son grandes. José
Ma. Rodríguez G. Washington |
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