|
| |
 Opinión de Lectores:
La
polarización de la inversión y la intenacionalización
Por:
Ivanov Russi Urbano*
|
Medellín
(Antioquia), Marzo de 2005
Seguramente,
si viviéramos en un país infinitamente rico,
nuestro Estado podría dar rienda suelta a todo tipo de gastos
estrafalarios y suntuarios sin que esto fuera motivo de preocupación.
Infortunadamente no estamos en ese país. Nuestro Estado,
cuenta con recursos muy limitados y por ello debemos priorizar el
gasto hacia los asuntos que no dan espera, buscando maximizar
el beneficio y el bienestar de la población. Según recomendaciones
hechas repetidamente por el PNUD en su Informe de Desarrollo Humano,
son reducidas y especificas las áreas en que debe invertir
un país si quiere salir de la trampa de la pobreza. No deberíamos
hacer caso omiso de estas observaciones.
La primera de ellas consiste en invertir ambiciosamente en
educación primaria y secundaria, buscando la universalización
como gran meta. Solo y únicamente después de que se
alcance esto, puede el Estado empezar a pensar en mejorar su cobertura
en educación terciaria. Esto, complementado con una amplia
inversión en salud focalizada en la población de menores
recursos, consigue construir las condiciones previas para un crecimiento
económico sostenido. No sobra recordar que el PNUD
recomienda direccionar la totalidad o la inmensa mayoría del
gasto publico hacia las capas más pobres de la población
ya que sus necesidades son básicas, mientras que las necesidades
de los estratos altos no lo son y por ello pueden esperar por mejores
tiempos.
En forma posterior a la educación y a la salud, deben venir
las inversiones en acueductos, alcantarillados y nutrición
básica, con lo cual se crea una población capaz de competir
internacionalmente. Un poco más abajo en el orden de prioridades
esta la inversión en la infraestructura básica adicional,
entendida esta como aquella que permite reducir los costos de hacer
negocios y permite integrar las economías regionales a la economía
mundial venciendo las barreras geográficas. Observada
desde este ángulo es bien vista la inversión en puertos
marítimos que faciliten el comercio internacional, en transportes
públicos masivos que ahorren tiempo de movilización
y costos a las personas, en carreteras que permitan conectar a las
pequeñas provincias y productores campesinos con los núcleos
urbanos más grandes, en electricidad y teléfonos para
la población más vulnerable y en vías que permitan
comunicar a las ciudades rápidamente con los océanos.
Simultaneamente, como complemento a la inversión en infraestructura,
el PNUD recomienda una política industrial que permita
incentivar la diversificación de la economía,
creando exenciones fiscales temporales en sectores que sean intensivos
en mano de obra y que sean competitivos internacionalmente, y que
de paso se eliminen los subsidios a los sectores no competitivos y
a los no necesitados. Solo por mencionar dos casos respecto a este
ultimo punto, es aberrante que en nuestro país se otorguen
millones de dólares anuales en subsidios a sectores agrícolas
no competitivos y el que se brinden fuertes ayudas económicas
para promoción y mercadeo a grandes empresas exportadoras,
las cuales podrían asumir por si mismas estos gastos.
Finalmente, la ciudadanía debe ejercer una fuerte presión
y una continua vigilancia sobre sus mandatarios locales y regionales
de forma que estos utilicen el presupuesto adecuadamente, invirtiendo
primero en la solución de las necesidades básicas y
que solo con el tiempo, cuando estas sean resueltas, puedan ir descendiendo
en la escala de importancia. No podemos seguir bajo el embrujo tropical
de construir grandes y apoteósicas autopistas y parques, antes
de tener totalmente resuelta la educación y la alimentación
de nuestro pueblo. Seguir como vamos puede significar no solo
la permanencia del subdesarrollo, sino el fracaso de la estrategia
de internacionalización y el desperdicio de la valiosa oportunidad
que nos trae el TLC con los Estados Unidos.
ivanovrussi@hotmail.com
* Ex funcionario de la Gerencia de Acuerdos Comerciales
de Antioquia. Ponente en varios seminarios acerca del TLC. Autor del
libro “El Pasado, el Presente y el Futuro vistos por Apolinar Díaz
Callejas”. Nominado en los premios Portafolio 2003 en la categoría
de Mejor Estudiante. Nominado en los premios El Colombiano Ejemplar
2004 en la categoría de Cultura. Ha publicado varios artículos
en los periódicos: El Espectador; El Siglo de Panamá;
El Heraldo de Barranquilla; El Universal de Cartagena; y El Catolicismo,
entre otros. Además, ha sido tema de varias columnas y artículos
en: El Tiempo, El Siglo de Panamá; Portafolio; El Heraldo;
El Universal; El Tabloide de Tuluá y El Periódico de
Buga
| |
|